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We teach kids to speak real Spanish. For Life

by Erica Fischer on Jan 1, 2011

Feliz año nuevo – Happy New Year

Welcome to 2011! I hope your New Year’s Eve celebrations were full of joy and anticipation for what the new year will bring.

When classes start again on Monday, perhaps you can welcome the new year with your students in the Spanish tradition. Beginning in 1909, grape growers in Alicante, Spain started a tradition of eating 12 grapes during the seconds leading up to the stroke of midnight. Some say that each grape represents good fortune for one of the months of the coming year, others say you get 12 wishes.

Read about this tradition in Spanish on Wikipedia (the text is pasted below for your convenience) then watch the video. In this video, there are four groups of bell chimes followed by the official 12 chimes every 3 seconds until midnight. You’ll also hear many traditional well-wishes for health, work and good fortune in the coming year.

Doce uvas

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Las doce uvas es una tradición española que consiste en comerse 12 uvas, una por cada campanada del reloj de la Puerta del Sol a las 12 de la noche del 31 de diciembre (Nochevieja). El lugar tradicional de las 12 campanadas en España es la Puerta del Sol (Madrid), donde se encuentra el conocido reloj de la Casa de Correos (Véase: Historia de la Puerta del Sol).

Historia

La primera referencia escrita sobre las doce uvas aparece en la Nochevieja de 1895,[1] en esta fecha fue el Presidente del Consejo de Ministros quien despidió el año 1895 con uvas y champán.
El origen de la tradición de comer las uvas tiene un precedente: un bando municipal del alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, de diciembre de 1882, por el que se imponía una cuota de 1 duro (cinco pesetas) a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos. Esta tradición servía para ridiculizar a algunos forasteros que llegaban esos días y a quienes se les hacía creer que había que ir a buscar a los Reyes Magos la madrugada del 5 de enero; se utilizaba, además, para beber y hacer cuanto ruido se quisiera. Con este bando José Abascal privó a los madrileños de la posibilidad de disfrutar de un día de fiesta en donde se permitiese casi todo. Esto, junto a la costumbre de las familias acomodadas de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja, provocó que un grupo de madrileños decidieran ironizar la costumbre burguesa, acudiendo a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanadas. Estos son los antecedentes que dieron lugar a esta costumbre.[2]
El inicio de esta tradición española no comienza en 1909, como se cree, sino, al menos, en diciembre de 1896 en la Puerta del Sol madrileña.
La prensa madrileña ya comentaba en enero de 1897:[3] “Es costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante”. Al año siguiente la prensa[4] animaba a esta tradición con un artículo titulado “Las Uvas milagrosas”.

La Puerta del Sol en Nochevieja durante las doce campanadas.

La tradición marca tomar las doce uvas a los pies del reloj de la Puerta del Sol, pero esta tradición provocó tanto interés que ya en 1903 las uvas también se comían en Tenerife[5] y poco a poco se fue ampliando al resto de España, aunque la tradición marca que deben tomarse en la Puerta del Sol.
La prensa de 1907[6] se queja de que esta tradición, supuestamente importada por los aristócratas de Francia o Alemania,[7] se haya arraigado tanto en la sociedad y la clase más baja la haya adoptado cuando en sus primeros años se burlaba de esto.[8]
Esta tradición ya se conoce en toda España en 1903,[9] aunque no será hasta años después que se extienda a todo el territorio nacional.[10]
Aunque queda claro que la tradición, documentada desde diciembre de 1897, algunos la retraen a 1880,[11] pero sentando en diciembre de 1896, el inicio cierto de la tradición de comer doce uvas al compás de las doce campanadas del reloj de la Puerta del Sol.
En 1909, agricultores levantinos de Murcia[12] y Alicante, encontrándose en ese año con excedente de uva y con objeto de sacar al mercado la producción, lograron popularizar la costumbre y darle el impulso definitivo que, desde entonces, acabaría por convertirla en consolidada tradición.


Erica Fischer
Erica is the founder and CEO of Calico Spanish. Her passion for teaching her own children to speak Spanish led her to create Calico Spanish. Our mission is to give all children the opportunity to learn to speak real Spanish for life.

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